Born to be wild

El despertador ha sonado, pero seguro que llevas despierto ya un rato, en la cama tal vez, repasando la ruta que vais a hacer. Te pones de pie y sabes que las horas que vienen, de ahora en adelante, sólo te pertenecen a ti.  A ti y a esa familia que seguramente y de modo tal vez casual, forma parte de tu vida.

El día de antesborntobewild has revisado y organizado todo tu material, aunque siempre dices que no vas lo suficientemente protegido: el casco limpio, guantes preparados y el traje, el mono o tu chaqueta puesta sobre la silla.

Como si de un guerrero se tratase, sales con tu casco en la mano, caminando con esa forma tan particular que nos obliga a hacer cuando nos ponemos las botas. Y al llegar donde está ella, ¿quién puede negar que alguna vez no ha bailado como los moteros bachateros? O si no lo hemos hecho, al menos lo hemos pensado…

Y allí está, la tienes frente a frente. Esperando de hacer otro de esos días inolvidables.

Subirse a la moto es un ritual. Cada uno de nosotros tiene el suyo a la hora de montarse en ella. Unos  se ajustan el casco un par de veces. Otros, y lo sabes, porque tu amigo es uno de ellos, ladea el cuello de un lado para otro. Otrborntobewild2os, se colocan el guante hasta ajustarlo perfectamente a la mano. Los hay también que revisan sus neumáticos y dicen que están en las últimas…

Y allí estamos todos ya, en nuestra gasolinera o cafetería de costumbre junto a esa gran familia que comparte nuestra forma de vida.

Y al ritmo mental de Born to be wild, los que estamos montados en nuestras máquinas apretamos el embrague y nuestro pie baja un pelín. La carretera nos espera. Nuestro corazón cambia el ritmo y es ahí, en ese momento, cuando sabemos que estamos donde queremos estar.

Pues así de la misma manera, con los mismos nervios y mucha mucha ilusión, comenzamos esta nueva etapa en Gas Biker, un maravilloso proyecto creado por y para personas amantes del motociclismo en general.

Os esperamos.



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